Accesibilidad ≠ Overlay: respetar las preferencias del usuario
Una persona puede haber configurado su ordenador, navegador o tecnología de asistencia para leer con un determinado tamaño de texto, reducir el movimiento, utilizar colores concretos o navegar de una forma determinada. Una web accesible debe convivir con esas preferencias. Añadir una capa que decide por el usuario cómo debe ser su «experiencia accesible» es un planteamiento muy diferente.
La accesibilidad no consiste en elegir por el usuario
Dos personas con la misma discapacidad no tienen necesariamente las mismas necesidades. Y una misma persona puede utilizar configuraciones diferentes según el dispositivo, el contexto o la tarea. W3C explica que las personas ajustan la presentación del contenido para hacerlo más fácil de distinguir y comprender. La función de la web no debería ser adivinar qué configuración necesita una persona, sino estar preparada para respetar y soportar sus decisiones.
Las preferencias pueden existir antes de entrar en nuestra web
Una persona no empieza de cero cada vez que visita un sitio. Puede haber configurado el navegador, el zoom, el sistema operativo, una extensión o una tecnología de asistencia. W3C señala en UAAG que algunas necesidades de accesibilidad, como la personalización del texto y determinadas preferencias, se satisfacen mejor desde el agente de usuario. La pregunta útil no es «¿qué controles puedo añadir?», sino «¿puede mi web adaptarse a las preferencias que el usuario ya ha elegido?».
Personalizar no es lo mismo que reparar
Un botón para aumentar texto o un selector de contraste pueden resultar útiles. El problema aparece cuando esas funciones se presentan como sustitutas de una implementación accesible. WCAG 2.2, en el criterio 1.4.12, no obliga a proporcionar un botón de espaciado: exige que cuando el usuario modifica determinados valores de espaciado no se pierdan contenido ni funcionalidad. La interfaz debe soportar la personalización del usuario.
«Aumentar texto» no sustituye una web adaptable
Una web puede tener un botón para aumentar la letra y, aun así, romperse cuando el usuario utiliza el zoom del navegador o cambia sus ajustes de texto. W3C indica que el contenido debe estar diseñado y programado para adaptarse a cambios de tamaño, espaciado, fuente y color sin perder información o funcionalidad. El control adicional puede ser conveniente; la capacidad de adaptación de la interfaz es lo fundamental.
«Reducir animaciones» tampoco debería depender solo de un widget
Algunas personas necesitan evitar movimientos que producen distracción, mareo o náuseas. Los sistemas operativos permiten expresar una preferencia de movimiento reducido y la web puede respetarla mediante mecanismos como prefers-reduced-motion. La documentación de WCAG cita esta técnica para evitar animaciones no esenciales. Es un buen ejemplo de diseño centrado en el usuario: la persona establece su preferencia y la web la respeta.
El usuario puede necesitar exactamente lo contrario que otro usuario
Una persona puede necesitar texto muy grande; otra, reducir la cantidad de información visible; otra, cambiar colores o evitar movimiento. WAI-Adapt parte precisamente de la necesidad de que las personas puedan personalizar la presentación para satisfacer necesidades y preferencias individuales. No existe un único «modo discapacidad» capaz de representar a todas las personas.
Una buena web deja espacio para las herramientas del usuario
El navegador, el sistema operativo y las tecnologías de asistencia forman parte del entorno de acceso. La web debe interoperar con él: no bloquear el zoom, permitir reflow, soportar cambios de tamaño y espaciado, evitar componentes que se rompan al cambiar fuentes y respetar preferencias como la reducción de movimiento. W3C recomienda que el contenido esté correctamente diseñado y codificado para adaptarse a distintas configuraciones.
Ofrecer opciones adicionales no es el problema
Una web puede ofrecer controles de presentación adicionales y estos pueden ser útiles. La diferencia está en quién mantiene el control y sobre qué base se aplica la personalización. Una opción puede complementar una web accesible; no debería utilizarse para justificar que la interfaz original ignore las preferencias, herramientas o configuraciones que el usuario ya utiliza.
Diseñar para preferencias es diseñar para diversidad
La accesibilidad no busca crear una interfaz especial para un usuario imaginario con discapacidad. Busca que personas diferentes puedan utilizar el mismo producto mediante distintas formas de percepción, navegación e interacción. La solución robusta no consiste en decidir por todas ellas cómo debe ser una «versión accesible», sino en crear una interfaz capaz de adaptarse.
Accesibilidad ≠ Overlay
Un overlay puede ofrecer aumentar texto, cambiar contraste, resaltar enlaces o detener animaciones. Algunas funciones pueden ser útiles, pero su presencia no demuestra que la web respete las preferencias del usuario ni que sea accesible. Una web adaptable debe permitir que las decisiones tomadas en el navegador, sistema operativo o tecnología de asistencia sigan funcionando. No se trata de proporcionar nuestro modo accesible, sino de respetar la forma en que cada persona utiliza Internet.
Fuentes oficiales
W3C Web Accessibility Initiative (WAI)
Presentation — How People with Disabilities Use the Web
Understanding WCAG 2.2 — Text Spacing (1.4.12)
User Agent Accessibility Guidelines (UAAG) Overview
Understanding WCAG — Animation from Interactions
Este artículo forma parte de la serie «Accesibilidad ≠ Overlay». Entrega 07 — Overlays y preferencias del usuario.
